La Historia de CARDV

Terminar con la violencia hacia las mujeres fue un esfuerzo del movimiento de base que resulto de paz y el movimiento civil en los 1960’s, Cunado mujeres trabajando para liberar a otras personas se dieron cuenta que ellas mismas no tenían varios de los mismos derechos. Grupos de elevación consiente comenzaron a brotar alrededor del país, y por primera vez, mujeres comenzaron a hablar del abuso de menores, incesto, asalto sexual y violaciones, y maltrato.   

Los sistemas académicos, médicos, psiquiátricos, y legales creían que los asaltos sexuales y la violencia entre parejas intimas era raro, pero aprendieron la verdad atreves de los sobrevivientes.  Varios de nosotros mismos éramos sobrevivientes. Pensamos en lo que nos hubiera sido útil para poder sanar y nos embarcamos en camino para crear servicios para otros sobrevivientes.

 

Formamos coaliciones para protestar la violencia hacia las mujeres y creamos líneas de directa para que las victimas pudieran llamar. La primera línea de crisis para víctimas de violación en los Estados Unidos fue abierta en 1972, seguida dos años después por el primer albergue para mujeres maltratadas.

 

Mujeres de Corvallis Contra la Violación (Corvallis Women Against Rape), Una de las primeras líneas de crisis para víctimas de violación en Oregón abrió el enero de 1977. Solo atendían los fines de semana, y los que atendían las llamadas eran voluntarios. En 1981, reconociendo que había una superposición entre asuntos, La línea de crisis para víctimas de violación se unió a la Asociación de Linn-Benton para la prevención de la Violencia Domestica (Linn-Benton Association for the Prevention of Domestic Violence), Que había comenzado en 1978.

 

CARDV fue creado.

 

Le hablamos a cualquier grupo cívico que escuchara. Marchamos en Retomando la Noche y tuvimos una vigila con velas para recordar a la mujeres y niños que fueron damnificados por la violencia doméstica. Nos sentamos en las cortes y escuchamos a los jueces que no concedían órdenes de protección y sosteníamos reuniones con esos jueces. Escribimos cartas a el congreso y distribuimos folletos en las esquinas de las calles. Tuvimos cenas de pasta todo lo que puedas comer, e investigamos subsidios.

 

Y pasamos noche tras noche en los cuartos de la sala de emergencia con mujeres violadas y maltratadas que acabábamos de conocer, y a la misma ves las conocíamos desde antes porque en nuestros huesos sus historias eran nuestras historias.

 

Incrementamos el servicio de la línea de crisis a tardes y fines de semana y finalmente a 24 horas del día, 365 días del año.  Suspirábamos con alivio cuando una mujer nos llamaba de regreso después de que su abusador entraba a la casa y ella tenía que colgar el teléfono. Y nos preocupábamos si no lo hacía. Nos encontrábamos con mujeres asustadas y niños a todas horas de la noche en restaurantes de toda hora, parqueaderos de supermercados, o estaciones de policía y las llevábamos a la seguridad de nuestro albergue. Si ella no estaba a salvo en Corvallis, le ayudábamos a irse a otra ciudad.

 

A menudo éramos ridiculizadas, malentendidas, amenazadas, y acusadas de querer destruir la familia americana. Pero de todas maneras seguíamos con nuestro mensaje – “La violencia hacia mujeres y niños es mala. Paren” Ellos, también comenzaron a hablar. Voluntarios que habían entrenado regresaron a la escuela y universidades y se convertían en doctores y abogados de ley. Las mujeres maltratadas también estudiaban y se recibían de abogados de ley, corrían para obtener oficinas públicas, y pasaban leyes legislativas.

Hoy en día, la violencia hacia mujeres y niños no es tolerada ni justificada tan fácilmente. La Asociación Medica de los Estados Unidos ha identificado a la violencia domestica como problema de salud de prioridad.  Janet Reno el antiguo Fiscal general llamo a la violencia doméstica “La causa de raíz de virtualmente todos los problemas sociales más grandes que encara la nación hoy en día.”

CARDV y los que apoyan al programa, tienen mucho de que enorgullecerse. Hemos ayudado a crear cambios sociales.

 

Ahora, Blake House, El primer albergue de CARDV, está abierto al público como la oficina administrativa de CARDV. CARDV tiene dos albergues en operación en otras localizaciones.

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Línea de crisis y apoyo : 541-754-0110 or 800-927-0197
Oficina central: 541-758-0219
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Número de identificación del empleador(EIN): 93-0792125
Esta agencia da oportunidad de igualdad a todos los que aplican.